Después del auge de los wine bars, las vermuterias y la coctelería de autor, una nueva categoría comienza a ganar protagonismo en las principales ciudades del mundo: los Champagne Bars. París, Londres, Nueva York y Tokio fueron las pioneras en consolidar espacios donde el champagne dejó de estar reservado para ocasiones extraordinarias y pasó a formar parte de la vida cotidiana. Su consumo evolucionó hacia una experiencia más relajada y contemporánea, en la que ya no importa una celebración puntual ni está asociado exclusivamente a la alta sociedad, sino al placer de disfrutar un buen momento. Una tendencia que convoca a personas curiosas, más allá del género o las tradiciones, interesadas en descubrir nuevas etiquetas, maridajes y encuentros.
Ubicado en el piso 16 del histórico Edificio Comega, Bulles se concibe como el primer espacio creado como una experiencia donde el champagne ocupa el centro de la escena, acompañado por una cocina diseñada para el maridaje, coctelería de autor, arquitectura contemporánea y una de las vistas más impactantes de Buenos Aires. Lejos de pensar qué champagne acompaña mejor un plato, el chef Nicolás Díaz Martini —reconocido por la Guía Michelin— desarrolló una cocina cuyo punto de partida fue justamente el champagne. De esta manera, la cocina fue creada para convertirse en el mejor maridaje.
Cada ingrediente, textura y preparación potencian las características de distintas etiquetas y demuestran que el champagne posee una versatilidad mucho mayor de la que tradicionalmente se le atribuye.

La carta propone un recorrido que va desde ostras, caviar y quesos curados hasta pizzas artesanales y preparaciones contemporáneas, poniendo en valor la versatilidad del champagne y demostrando que puede maridar con la misma armonía tanto con productos premium como con grandes clásicos.
La propuesta se complementa con una exclusiva carta de coctelería donde el champagne deja de ser un ingrediente ocasional para convertirse en el verdadero protagonista. El resultado es una barra elegante, fresca y contemporánea que amplía las posibilidades de consumo y acerca esta bebida a nuevos públicos. Se van a ofrecer una amplia selección de etiquetas disponibles tanto por botella como por copa, permitiendo recorrer diferentes maisons, estilos y productores.
Bulles es espacio vivo donde, a lo largo del año, se desarrollará una programación permanente de activaciones que incluirá Champagne Days, ciclos de Pizzas & Champagne, degustaciones guiadas, lanzamientos de etiquetas internacionales, encuentros con productores, experiencias gastronómicas temáticas y propuestas culturales que buscarán consolidar al espacio como uno de los nuevos puntos de encuentro de la ciudad.

Además, el proyecto incorpora un estudio de streaming desde donde se desarrollarán conversaciones sobre gastronomía, bebidas, cultura y tendencias, ampliando la experiencia más allá del espacio físico.
Más que la apertura de un nuevo spot gastronómico, Bulles representa la llegada de una propuesta que interpreta una tendencia internacional desde una mirada local y que invita a descubrir el champagne desde otro lugar: más cercano, más gastronómico y más cotidiano. Porque el verdadero lujo ya no está en esperar una ocasión especial, sino en saber celebrar el presente.



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